Aviso legal, política de privacidad y Cookies: qué textos necesitas en tu web (y los errores típicos)

Aviso legal, política de privacidad y cookies

Casi todas las webs de pymes y autónomos que reviso tienen los mismos tres textos legales… mal. O copiados de otra web, o sin actualizar desde 2018, o directamente ausentes. Y no es un detalle menor: son obligatorios por ley, tienen que estar bien redactados y adaptados a tu caso concreto, y su ausencia o mala configuración es una de las causas habituales de sanción.

En esta guía te explico, sin tecnicismos, qué tres textos legales necesita tu web, qué debe contener cada uno y cuáles son los errores típicos que hacen que un texto legal no te proteja (a veces incluso te perjudique). Al final sabrás exactamente qué revisar en tu web.

Los 3 textos que necesita tu web

Son tres documentos distintos, con funciones distintas y basados en normas distintas. No es lo mismo un aviso legal que una política de privacidad, aunque mucha gente los confunde o los mezcla. Deben estar enlazados desde el pie de todas las páginas de la web:

Aviso legal

LSSI-CE

Dice quién eres. Identifica al titular de la web para que el usuario sepa con quién está tratando.

Política de privacidad

RGPD + LOPDGDD

Explica qué haces con los datos personales que recoges: para qué, cuánto y con quién.

Política de cookies

LSSI art. 22.2

Detalla qué cookies usa la web, de qué tipo, para qué sirven y cuánto duran.

Los necesitas prácticamente siempre: el aviso legal, en cuanto tu web sea una actividad económica; la política de privacidad, en cuanto recojas un solo dato (un formulario de contacto ya cuenta); y la de cookies, en cuanto uses cualquier cookie no estrictamente técnica (como Google Analytics).

Aviso legal: qué debe incluir

Es el más sencillo. Su función es identificarte como titular de la web, en cumplimiento de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI). Como mínimo debe contener:

  • Nombre o denominación social del titular.
  • NIF o CIF.
  • Domicilio o dirección de contacto.
  • Correo electrónico y cualquier otro medio de contacto directo.
  • Datos de inscripción en el Registro Mercantil, si es una sociedad.
  • Si ejerces una profesión regulada (abogado, médico, arquitecto…), datos del colegio profesional y titulación.

Es el texto que menos problemas da, pero no por eso conviene descuidarlo: un aviso legal sin el NIF o sin dirección ya es un incumplimiento formal.

Política de privacidad: qué debe incluir

Este es el texto importante, el que de verdad te protege y el que más se hace mal. Debe informar de forma clara y completa sobre el tratamiento de datos. Los puntos que no pueden faltar:

  • Responsable del tratamiento: quién eres, con tus datos de contacto.
  • Qué datos recoges y a través de qué (formularios, newsletter, comentarios…).
  • Finalidad: para qué usas esos datos, de forma específica.
  • Base legal: consentimiento, contrato, obligación legal o interés legítimo.
  • Plazo de conservación: cuánto tiempo guardas los datos.
  • Destinatarios: con quién los compartes (proveedores, herramientas).
  • Transferencias internacionales: si usas Google, Meta, Mailchimp… los datos van a EE. UU. y debes declararlo, indicando la garantía (Data Privacy Framework o Cláusulas Contractuales Tipo).
  • Derechos del usuario: acceso, rectificación, supresión, oposición, etc., y cómo ejercerlos.
  • Derecho a reclamar ante la AEPD.
El punto que casi nadie declara

Las transferencias internacionales. Si usas Google Analytics, Google Fonts, el píxel de Meta o Mailchimp, estás enviando datos a Estados Unidos y tienes que mencionarlo en la política de privacidad, no solo en la de cookies. Es un fallo silencioso pero muy frecuente. Lo desarrollo en la guía cómo saber si tu web cumple el RGPD.

Política de cookies: qué debe incluir

Complementa al banner de cookies. Mientras el banner recoge el consentimiento, la política de cookies es el documento que lo explica todo en detalle:

  • Qué son las cookies, en lenguaje comprensible.
  • Qué cookies usa tu web en concreto, idealmente en una tabla.
  • De qué tipo son: técnicas, analíticas, de marketing, de preferencias.
  • Si son propias o de terceros, y quién es ese tercero.
  • Para qué sirve cada una y cuánto dura.
  • Cómo aceptar, rechazar o cambiar la configuración.

El detalle de cómo debe ser el banner que acompaña a esta política lo tienes en banner de cookies legal en 2026.

Los 6 errores típicos que veo cada semana

1
Textos copiados de otra webEl error más común y más peligroso. A veces con el nombre del responsable original todavía dentro. He visto webs con la política de privacidad de otra empresa, con su NIF y su dirección. Eso no te protege: te delata.
2
Sin actualizar desde 2018Políticas que siguen igual que cuando entró el RGPD. No mencionan las herramientas actuales, ni las transferencias internacionales, ni los últimos criterios de la AEPD.
3
No mencionan las herramientas realesUsas Google Analytics, Meta Pixel o Mailchimp y no aparecen por ningún lado en el texto. La política tiene que reflejar lo que de verdad hace tu web.
4
Confundir aviso legal y privacidadMeter todo en un único texto llamado «aviso legal y privacidad» que no cumple bien ninguna de las dos funciones.
5
No enlazarlos donde tocaTextos que existen pero no están enlazados en el pie de todas las páginas, ni junto a los formularios donde se recogen los datos.
6
Formularios de derechos que nadie gestionaUn usuario pide ejercer su derecho de acceso o supresión y nadie responde. El silencio ante una solicitud de derechos es, por sí mismo, motivo de sanción.
Por qué un texto copiado es peor que no tenerlo

Un texto legal genérico y sin adaptar no te protege, porque no refleja lo que realmente hace tu web. Y en una inspección, demuestra dejadez: dice que copiaste algo sin entenderlo. En la práctica, muchas veces es peor tener una política de privacidad ajena y desactualizada que reconocer que hay que hacerla bien desde cero.

¿Sirven los generadores gratuitos?

Es la pregunta obligada. Hay generadores de textos legales gratuitos y plugins que los crean automáticamente. La respuesta honesta: sirven como punto de partida, no como solución final.

Un generador te da una plantilla con la estructura correcta, lo cual está bien para no partir de cero. El problema es que rellena los huecos con supuestos genéricos y no sabe qué hace tu web en concreto: qué herramientas usas, qué formularios tienes, a qué se dedica tu negocio, si eres profesional colegiado o si vendes fuera de España. Todo eso hay que ajustarlo a mano. Un texto de generador sin revisar tiene los mismos problemas que un texto copiado: no refleja tu realidad.

La regla sencilla

Si vas a usar un generador, trátalo como un borrador: genera, y luego revisa punto por punto que todo se corresponda con lo que de verdad hace tu web. Si no vas a revisarlo, el generador no te está protegiendo, solo te está dando una falsa sensación de seguridad.

Cómo comprobar tu web

Una revisión rápida que puedes hacer tú mismo ahora:

  • ¿Tienes los tres textos (aviso legal, privacidad y cookies) enlazados en el pie?
  • ¿La política de privacidad menciona las herramientas reales que usas (Analytics, Meta, Mailchimp…)?
  • ¿Declara las transferencias internacionales a EE. UU. con su garantía?
  • ¿Aparece tu nombre/NIF real, y no el de otra empresa?
  • ¿Está actualizada (fecha reciente) o sigue igual desde hace años?

Mi comprobador gratuito detecta automáticamente si te faltan textos legales y si declaras las transferencias internacionales. Para una revisión completa de los tres textos, adaptada a tu web y a tu sector, esa es la auditoría legal web (99 puntos, a mano, con el detalle de cada fallo). Y si quieres entenderlo todo a fondo, está desarrollado en mi libro «Normativa legal en páginas web y tiendas online 2026».

Comprobación gratuita

¿Tienes bien los textos legales de tu web?

Compruébalo gratis en un minuto: te digo si te faltan textos legales, si declaras las transferencias internacionales y qué otros puntos básicos deberías revisar.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre aviso legal y política de privacidad?

El aviso legal identifica al titular de la web (quién eres, NIF, dirección) y responde a la LSSI. La política de privacidad explica qué haces con los datos personales que recoges y responde al RGPD. Son textos distintos, con funciones distintas, y conviene tenerlos separados.

¿Es obligatorio el aviso legal en una web?

Sí, cuando la web forma parte de una actividad económica (un negocio, un autónomo, un profesional). La LSSI obliga a identificar al titular con sus datos. Una web puramente personal y sin ánimo de lucro puede quedar fuera, pero en cuanto hay actividad profesional, es obligatorio.

¿Necesito política de privacidad si solo tengo un formulario de contacto?

Sí. En cuanto recoges un nombre y un email, ya estás tratando datos personales, y eso obliga a tener política de privacidad e informar en el propio formulario, con una casilla de consentimiento sin premarcar.

¿Puedo copiar los textos legales de otra web?

No. Además de ser un problema de propiedad intelectual, un texto copiado no refleja lo que hace tu web y no te protege. Es un error frecuente y peligroso: hay webs con la política de privacidad de otra empresa, con su NIF incluido. En una inspección, eso juega en tu contra.

¿Sirven los generadores gratuitos de textos legales?

Como punto de partida, sí; como solución final, no. Te dan una plantilla con la estructura correcta, pero rellenan con supuestos genéricos que hay que ajustar a lo que realmente hace tu web (herramientas, formularios, sector). Sin esa revisión, tienen los mismos problemas que un texto copiado.

¿Cada cuánto hay que actualizar los textos legales?

Siempre que cambie algo relevante: nuevas herramientas, nuevos formularios, cambios en tu actividad o en la normativa. Como mínimo, conviene revisarlos una vez al año. Una política que sigue igual desde 2018 casi seguro está desactualizada.

IJ

Iván Jaime — Desarrollador web y consultor de marketing digital en Lugo. Autor del manual «Normativa legal en páginas web y tiendas online 2026». Ayudo a pymes y autónomos a tener una web que cumpla la ley y funcione. Sin humo, sin tecnicismos, sin sorpresas.